miércoles, 22 de abril de 2009

Yamas y Niyamas

El yoga no dispone de un orden moral estructurado "desde fuera", pero sí proporciona una línea general de conducta ante los demás y ante uno mismo; toda moralidad existe para el yogui en función de la liberación, que es el único bien absoluto. Los Yamas y Niyamas conforman la guía ética del yoga.

Yamas
(principios universales)

1. Ahimsâ: Amabilidad, no-violencia,
compasión por uno mismo y por los demás. Ser
consciente de cómo nos tratamos a nosotros
mismos, a los otros y al entorno. Hay que
relacionarse con todo y en todos los sentidos con
extremo cuidado. Nos dañamos a nosotros
mismos cuando tratamos sin respeto a las demás
personas y al medio ambiente.

2. Satya: Verdad de pensamiento, palabra
y comunicación. Formular palabras antes de
decirlas. Hay que decir la verdad cuando y solo
cuando es buena para los demás.

3. Asteya: No robar, no tomar lo que se
sabe que no es nuestro. El robo es el resultado de
creer que nos falta algo, lo cual es contrario a la
ley universal de la abundancia. Primero, hay que
rechazar el deseo de apropiarse de lo que no es
nuestro; más adelante, hay que trabajar para
cambiar la creencia interior que conduce a tal
deseo.

4. Brahmacarya: Moderación sexual,
conservación de la energía, abstinencia, celibato.
Evitar los excesos sexuales, que suponen la
forma más rápida de agotar las fuerzas vitales y
desviar al yogui de su camino. No negar la
sexualidad, pero no ser gobernado por ella. El
yoga permite liberarse del apego a la sexualidad
sin negar sus virtudes.

5. Aparigraha: Confianza en uno mismo,
no atesorar, no acaparar, no codiciar, generosidad
en espíritu y acción. Aceptar estrictamente lo que
se necesita y rechazar el resto. No gastar energía
deseando lo que otros poseen (envidia).
Autoresponsabilidad (entender que creamos
nuestra vida a cada momento), actuar para
progresar y conectar con el sentimiento interno
de totalidad, son requisitos indispensables para el
desarrollo de aparigraha.

Niyamas
(preceptos individuales)

1. Shauca: Limpieza, pureza, cuidado del
propio cuerpo y de lo que le rodea. Nuestro
entorno refleja e influye en nuestro interior. Hay
que acentuar la limpieza y el orden en todo lo que
nos rodea. Cuanto más consideremos nuestro
entorno como un templo, más nos acercaremos a
lo Divino.

2. Shantosha: Contentamiento, voluntad
de aceptar lo que hay, lo cual conduce hacia la
gratitud. La gratitud y la satisfacción conectan
con el sentido de shantosha.

3. Tapas: Disciplina, ardor en las propias
aspiraciones, fuego, uso del poder de elección
para superar tamas, la inercia, y desarrollar un
fuerte sentido de plenitud. “No permanezcas
demasiado tiempo en una situación agradable”.

4. Svâdhyâya: Estudio de sí mismo,
estudio de textos. Tomar tiempo al final de cada
día para reflexionar y aprender de nuestras
acciones. Leer obras inspiradoras que pueda
asimilar nuestra propia conciencia.

5. Îshvarapranidhâna: Renuncia a los
frutos de nuestras acciones, sumisión a lo
Absoluto. No es la acción lo que cuenta, sino la
intención que se esconde detrás. Hay que
encontrar la forma de hacer que las acciones
surjan del amor auténtico y ofrecerlas a lo
Divino. Esto conduce a la liberación ante el
apego y las ilusiones de éxito y fracaso.

fuente yogadarshana.tk

Trancoso Brasil


Ashtanga yoga workshop con mis queridos Maestros Matthew y Carla Volmer
Todo mi amor para ellos.
Gracias por todo!